WWF 2018. Seguimiento de la interacción de las aves marinas con la actividad pesquera en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia

WWF 2018. Seguimiento de la interacción de las aves marinas con la actividad pesquera en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia. Resultados de la campaña de voluntariado de WWF en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia 2018.


RESUMEN DE EJECUCIÓN

  1. Esta memoria da cuenta de los resultados del estudio de seguimiento de la interacción de las aves marinas con la actividad pesquera en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia, realizado durante la campaña de voluntariado organizada por WWF en 2018.
  2. El estudio se llevó a cabo entre el 5 de mayo y el 28 de septiembre de 2018 (145 días) gracias al esfuerzo de 42 personas voluntarias repartidas en 11 turnos de 4 observadores que trabajaron por parejas.
  3. Además del seguimiento de las interacciones con la pesca, también se tomaron datos sistemáticos sobre la distribución y la abundancia de las aves marinas y sobre el uso que hacen las embarcaciones no pesqueras del espacio marítimo del Parque, así como del efecto de estas sobre las aves marinas.
  4. El método de muestreo consistió básicamente en la observación directa del espacio marítimo alrededor de las islas Cíes y Ons desde una serie de puntos fijos con la ayuda de telescopios (20X-60X) y binoculares (10X). El tiempo de observación diario en cada isla fue de 5 horas divididas en una sesión matutina de cuatro horas y una sesión vespertina de una hora. El tiempo de observación total alcanzó las 868 horas.
  5. Se realizaron en total 4575 observaciones (5,3 observaciones por hora de observación), de las cuales 2378 (51,6%) fueron observaciones de embarcaciones pesqueras y no pesqueras («solo barcos»), 1484 (32,2%) registraron interacciones entre aves marinas y embarcaciones («aves y barcos»), y las 713 observaciones restantes (15,5%) correspondieron a aves marinas («solo aves»).
  6. Para facilitar la localización de las observaciones y el posterior análisis de los datos se dividió el área de estudio en cuadrículas de 500 m de lado. Para corregir las diferencias existentes entre cuadrículas en cuanto al esfuerzo de muestreo (tiempo de observación), el número total de aves, de barcos o de interacciones registrados en cada cuadrícula fue transformado en una tasa de aves, barcos o interacciones por hora de observación.

AVES MARINAS

  1. En las 2197 observaciones con aves marinas («aves y barcos» y «solo aves») intervinieron un total de 8 especies: alcatraz atlántico (Morus bassanus), arao (Uria aalge), cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), gaviota patiamarilla (Larus michahellis), gaviota sombría (Larus fuscus), pardela balear (Puffinus mauretanicus), pardela cenicienta (Calonectris diomedea) y pardela pichoneta (Puffinus puffinus).
  2. La gaviota patiamarilla, con 1295 observaciones (58,9% del total) y el cormorán moñudo, con 846 (38,5%) acapararon la mayoría de las observaciones. El número total de aves registradas fue 133.880, de las cuales 58.071 fueron moñudos y 45.283 patiamarillas. El cormorán moñudo fue la especie más abundante en Cíes (46.966 registros) y la gaviota patiamarilla en Ons (41.352 registros). Alcatraces y pardelas también resultaron ser más abundantes en Ons.
  3. Tanto en Cíes como en Ons las observaciones de cormoranes tienden a concentrarse en los brazos de mar de los canales o “portas” que separan las islas de, respectivamente, Monteagudo y San Martiño y Ons y Onza. Los datos indican que el cormorán moñudo está más extendido, es más abundante y forma bandos más grandes en Cíes que en Ons.
  4. Los datos de abundancia de gaviota patiamarilla se distribuyeron de manera bastante uniforme por el espacio marítimo de los dos archipiélagos. Las cuadrículas sin observaciones se concentraron al oeste de las islas principales y las zonas de mayor abundancia aparecen mejor definidas en Ons. Los datos sugieren que la gaviota patiamarilla está más extendida y es más abundante en Ons que en Cíes, aunque en Cíes los bandos son más grandes.

ACTIVIDAD PESQUERA

  1. Se observaron embarcaciones despachadas con nasas, artes de enmalle, palangre, liña y cerco, así como embarcaciones de marisqueo a flote (percebe, navaja y almeja). Por artes, el 39% de las observaciones fueron de nasas, seguidas de las artes de enmalle (18%). El resto de artes presentaron frecuencias inferiores al 10%.
  2. Se observaron embarcaciones de pesca en 114 cuadrículas, el 77% de todas las cuadrículas observadas. El promedio de embarcaciones por cuadrícula y hora de observación fue de 0,130 embarcaciones/h.
  3. Las embarcaciones pesqueras se distribuyeron por todo el espacio marítimo de Cíes y Ons excepto en las zonas situadas hacia el oeste de las islas principales, que es donde tienden a concentrarse las cuadrículas sin observaciones de pesqueros.
  4. Se obtuvieron observaciones de barcos de pesca faenando en 99 cuadrículas, el 67% de todas las cuadrículas observadas. El uso pesquero por cuadrícula y hora de observación fue de 0,055 embarcaciones/h.
  5. Se recogió información sobre los pesqueros que faenaban con artes no pasivas, concretamente de boliche, cerco, liña-cordel y rastro. En general, la actividad de estas artes suele localizarse en zonas concretas al este de las islas.
  6. No se encontraron diferencias entre archipiélagos en relación al esfuerzo pesquero. El patrón de distribución y los valores de abundancia de pesqueros por cuadrícula y hora de observación fueron semejantes en Cíes y Ons.
  7. Se han reunido algunas observaciones de embarcaciones de pesca profesional que empleaban artes prohibidas. Se trata concretamente de tres observaciones en dos días diferentes de un barco pescando “ao valo” en puntos próximos a los principales posaderos de cormorán moñudo de Cíes. Este arte prohibido consiste en golpear la superficie del agua con un objeto contundente para espantar a los peces hacia la red y puede suponer un grave riesgo para las aves marinas buceadoras.
  8. También se han observado casos de embarcaciones de pesca profesional que aprovechaban momentos de inactividad para practicar la pesca con liña-cordel. La duplicidad de artes no está permitida y en este caso conlleva cierto riesgo para las aves marinas acostumbradas a recoger descartes y despojos de los pesqueros. Una de las observaciones de captura accidental de gaviota patiamarilla se produjo en una liña-cordel largada desde un barco de pesca despachado con nasas.

OTRAS EMBARCACIONES

  1. En cuanto a las embarcaciones no pesqueras, se observaron embarcaciones recreativas a motor, a vela y a remo, barcos de pasaje, barcos de transporte de mercancías y barcos de vigilancia y servicios públicos como aduanas o inspección pesquera. La mayoría de las observaciones correspondieron a embarcaciones recreativas a motor (50%), seguidas de las de pasaje (14%) y recreativas a vela (12%).
  2. Se registraron embarcaciones no pesqueras en 99 cuadrículas (66,9% del total de cuadrículas observadas), con un promedio por cuadrícula de 0,0632 embarcaciones/h. Las embarcaciones no pesqueras se distribuyen por todo el espacio marítimo de Cíes y Ons excepto en las zonas situadas hacia el oeste de las islas principales, que es donde tienden a concentrarse las cuadrículas sin observaciones. Las zonas con mayor uso recreativo se localizan en cuadrículas costeras de la cara este de las islas.
  3. Se detectaron embarcaciones deportivas pescando en el 27% de las cuadrículas observadas. Esta actividad, que no está permitida en el Parque, se encuentra bastante más extendida en Ons que en Cíes.
  4. Aves y barcos de pesca tienen dos periodos de actividad, uno por la mañana y otro por la tarde, si bien en las aves estos dos periodos están mucho más marcados. El número de barcos de pesca y las observaciones de aves marinas tienden a disminuir conforme avanza el día; si bien esta tendencia es más clara en los barcos de pesca que en las aves. La principal discrepancia se produce a primera hora de la mañana, ya que a esta hora suele haber muchos barcos de pesca pero se producen pocas observaciones de aves marinas.
  5. La mayor afluencia de embarcaciones recreativas se produce por la tarde, entre las 16:00 y las 20:00 horas. Las embarcaciones de recreo siguen un patrón diario muy diferente al de las aves marinas y al de los barcos de pesca.

INTERACCIONES

  1. El 63% de todas las interacciones registradas entre aves y barcos fueron positivas y hacían referencia a situaciones en las que las aves marinas siguen a los barcos pesqueros a la espera de aprovechar descartes o desechos de la pesca, o bien se corresponden con aves que se posan en el mar cerca de un barco fondeado, pesquero o deportivo, con el mismo propósito.
  2. El 36% de todas las interacciones observadas fueron negativas y en su mayoría consistieron en situaciones en las que las aves marinas se vieron forzadas a escapar volando al paso de embarcaciones pesqueras y no pesqueras.
  3. En dos ocasiones se observaron interacciones que resultaron fatales. Ambos casos ocurrieron en Ons y afectaron a la gaviota patiamarilla, una en un arte de cerco y la otra en arte de liña-cordel.
  4. Se registraron interacciones entre aves marinas y embarcaciones en el 69% de las cuadrículas observadas. La proporción de cuadrículas con interacciones positivas (63%) fue superior a la proporción de cuadrículas con interacciones negativas (51%).
  5. Las observaciones de interacciones en Cíes se repartieron por las cuadrículas de la mitad este y por las de la zona de A Porta, que es donde se localizan las cuadrículas con mayor frecuencia de interacciones. Las tres zonas con mayor probabilidad de interacciones son A Porta, un tramo costero al oeste de O Faro y Monteagudo, y el noreste de Monteagudo.
  6. En Ons las cuadrículas con mayor frecuencia de interacciones se encuentran en el canal entre Ons y Onza y frente al puerto de Ons, mientras que las cuadrículas con mayor probabilidad de observación de interacciones incluyen también cuadrículas al oeste de la isla principal.
  7. La proporción de cuadrículas con interacciones es muy semejante en los dos archipiélagos (Cíes: 66,2%; Ons: 71,2%) y lo mismo sucede con el promedio de interacciones por cuadrícula (Cíes: 0,065 interacciones/h; Ons: 0,049 interacciones/h).
  8. El patrón de distribución de las interacciones positivas es muy semejante al del conjunto de interacciones, tanto en las Cíes como en las Ons y lo mismo ocurre con las interacciones negativas. No se han encontrado diferencias estadísticamente relevantes entre los archipiélagos lo que sugiere que la probabilidad de que un ave marina se vea envuelta en una interacción positiva o en una interacción negativa no depende del archipiélago en el que se encuentre.
  9. Las interacciones entre aves marinas y barcos afectaron a la gaviota patiamarilla, al cormorán moñudo, al alcatraz atlántico, a la pardela balear y a la pardela cenicienta. El reparto por especies de las 1477 interacciones registradas fue muy desigual, ya que la muestra aparece dominada por la gaviota patiamarilla (76,3%) y el cormorán moñudo (22,5%). Cerca de un 10% de las interacciones afectaron a bandos mixtos, casi todos ellos formados por gaviotas y cormoranes.
  10. La gran mayoría de las interacciones positivas fueron protagonizadas por la gaviota patiamarilla (98,5%); en cambio, las interacciones negativas se encuentran repartidas entre patiamarillas (45,9%) y moñudos (51,7%).
  11. Las especies también difieren en el balance entre interacciones positivas e interacciones negativas: El cormorán moñudo y las pardelas apenas intervienen en interacciones positivas, mientras que estas suponen cerca del 75% de las interacciones protagonizadas por las patiamarillas.
  12. Los barcos de pesca profesional protagonizaron muchas más interacciones (79,8%) que los no pesqueros (20,2%) e intervinieron en casi todas (96,8%) las interacciones positivas. Las interacciones negativas se repartieron más o menos a partes iguales entre pesqueros y no pesqueros (52,2% y 47,8% respectivamente).
  13. Las interacciones más frecuentes son las protagonizadas por embarcaciones despachadas con nasas (43,5%), seguidas de las de artes de enmalle (22,3%) y de aquellas en las que no fue posible identificar el arte con el que estaban despachadas (20,3%). El porcentaje de interacciones que le corresponde al resto de artes fue siempre inferior al 5%.
  14. No todas las artes tienen la misma probabilidad de producir interacciones. Las dos artes de pesca pasiva más frecuentes, nasas y enmalle, son las que mostraron una mayor tendencia a interactuar con las aves marinas, sin que haya diferencias entre ellas. Entre las artes activas, las de mayor proporción de interacciones son el boliche (35,1%) y el cerco (34,9%). Las embarcaciones despachadas con artes de marisqueo a flote y con liña-cordel fueron las menos proclives a interactuar con las aves marinas.
  15. En todas las artes excepto en las de marisqueo-buceo y liña-cordel el número de interacciones positivas supera netamente al número de interacciones negativas
  16. Dentro del grupo de las embarcaciones no pesqueras, las que protagonizaron el mayor número de interacciones fueron las deportivas a motor (52,7%), seguidas del grupo de usos diversos (14,1%) y de las motos de agua (13,8%).
  17. Son los tipos de embarcaciones menos frecuentes, motos de agua (un 46% de las observaciones de motos de agua fueron del tipo interacción) y las deportivas a remo (44%), los que mostraron una mayor tendencia a interaccionar con las aves marinas en aguas del Parque. En el otro extremo (7%) se encuentran las embarcaciones a vela que son, con diferencia, las menos proclives a interactuar con las aves marinas. Con porcentajes de interacción intermedios, entre el 23% y el 29%, se encuentran las embarcaciones deportivas a motor y los barcos de pasaje.
  18. Se proponen seis medidas básicas con el objeto reducir los impactos negativos de la navegación en tránsito o en faena de las embarcaciones pesqueras y no pesqueras en el Parque Nacional: i) Dar a conocer el problema; ii) Elaborar unas normas sencillas de navegación; iii) Limitar la velocidad; iv) Establecer pasillos de navegación; v) Restringir ciertos tipos de embarcaciones; vi) Buenas prácticas de la propia flota del Parque y de otras administraciones públicas.
  19. Los resultados de este trabajo apoyan la hipótesis de que la captura accidental de aves marinas buceadoras en el Parque Nacional puede ajustarse mejor a un modelo de episodios ocasionales de mortalidad, tal vez concentrados en zonas y periodos muy concretos, que a una mortalidad crónica. Las observaciones de embarcaciones pescando “ao valo” una técnica de pesca prohibida que ya ha causado episodios de mortandades masivas de cormorán moñudo parecen reforzar esta idea.

 

RECOMENDACIONES PARA LA GESTIÓN

Las medidas que se proponen tienen por objeto reducir los impactos negativos de la navegación en tránsito o en faena de las embarcaciones pesqueras y no pesqueras. El listado siguiente ha de entenderse como un punto de partida hacia un conjunto eficaz de medidas debatidas y consensuadas con los grupos afectados y sujeto a modificaciones y ajustes que se hagan cargo de los resultados de nuevos estudios.

  1. DAR A CONOCER EL PROBLEMA

Seguramente la mayoría de las personas que acuden a las islas no saben de la existencia de un conflicto de usos entre las aves marinas y las embarcaciones pesqueras y no pesqueras que navegan por las aguas del Parque. Dar a conocer el problema es el primer paso para su solución.

  1. ELABORAR UNAS NORMAS SENCILLAS DE NAVEGACIÓN

Es posible que unas pocas normas de navegación, sencillas y fáciles de llevar a la práctica, como por ejemplo, la obligación o recomendación de rodear los bandos de aves marinas, consigan reducir el impacto de la navegación pesquera y recreativa sobre las aves marinas. Estas normas pueden ser obligatorias o entenderse como buenas prácticas.

  1. LIMITACIÓN DE LA VELOCIDAD

Las embarcaciones más rápidas y más ruidosas son las que protagonizan el mayor número de interacciones negativas con las aves marinas lo que sugiere que la velocidad, y seguramente el ruido, pueden ser dos factores directamente relacionados con el impacto sobre las aves. Una limitación general de la velocidad de navegación dentro del espacio protegido, además de reducir considerablemente el número e intensidad de las interacciones negativas, también permite maniobras más seguras para evitar a las aves y les da más tiempo para reaccionar.

  1. ESTABLECER PASILLOS DE NAVEGACIÓN

Esta medida trata de reducir el solapamiento entre las zonas de navegación y las zonas frecuentadas por las aves marinas mediante la delimitación de pasillos de navegación hacia los fondeaderos y puntos de amarre. Se aplicaría a todas las embarcaciones no pesqueras y a las embarcaciones pesqueras en tránsito y, especialmente, a los barcos de pasaje. Asimismo, las rutas entre fondeaderos deberían evitar las zonas donde se producen las mayores concentraciones de aves marinas.

  1. RESTRICCIONES A CIERTOS TIPOS DE EMBARCACIONES

Los datos recogidos sugieren que ciertos tipos de embarcaciones, en especial las más rápidas y ruidosas producen un número desproporcionado de situaciones de riesgo para las aves. Tal vez no sean el medio más adecuado para disfrutar del espacio marítimo del parque Nacional.

  1. FLOTA PROPIA

La propia flota del Parque, así como las otras embarcaciones de organismos oficiales que operen en el Parque deberían de adherirse a las recomendaciones anteriores.

  1. VIGILANCIA

Es necesario aumentar la vigilancia en el espacio marino del Parque, especialmente en lo relativo al uso de artes y prácticas de pesca prohibidas que pueden poner en riesgo a las aves marinas.

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