WWF 2019. Seguimiento de la interacción de las aves marinas con las actividades humanas que se desarrollan en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia

WWF 2019. Seguimiento de la interacción de las aves marinas con las actividades humanas que se desarrollan en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia. Resultados de la campaña de voluntariado de WWF en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia 2019.


RESUMEN DE EJECUCIÓN

  1. Esta memoria da cuenta de los resultados del estudio sobre las interacciones entre aves marinas y actividades humanas en el medio marino, realizado en la segunda campaña de voluntariado de WWF en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia.
  2. El estudio se llevó a cabo entre el 15 de mayo y el 30 de septiembre de 2019 (137 días) gracias al esfuerzo de 40 personas voluntarias repartidas en 10 turnos de 12 días de duración.
  3. Se tomaron datos sistemáticos sobre la distribución y abundancia de aves marinas y embarcaciones en el espacio marítimo del Parque, así como de las interacciones que se producen entre ambas.
  4. El método de muestreo consistió básicamente en la observación directa del espacio marítimo alrededor de las islas Cíes y Ons desde una serie de puntos fijos con la ayuda de telescopios (20X-60X) y binoculares (10X). El tiempo de observación diario en cada isla fue de 6 horas divididas en sesiones de dos horas cada una hasta sumar un total de 1097,5 horas (558,5 en Cíes y 539 en Ons).
  5. Se realizaron dos tipos de muestreos, de uso del espacio y de interacciones. Los muestreos de uso del espacio consistieron en a) muestreos instantáneos de la localización y número de aves y embarcaciones presentes en la zona de observación a intervalos de media hora; y b) muestreos del tráfico marítimo contando el número de embarcaciones que circulaban por el área de observación en intervalos de 30’.
  6. Los muestreos de interacciones incluyen a) todas las interacciones entre aves y barcos observadas a lo largo de cada una de las sesiones de observación; y b) la observación de maniobras de virada de determinadas artes con el objeto de comprobar si se había capturado por accidente algún ave marina.
  7. En total se realizaron 2197 muestreos instantáneos, 1118 en Cíes y 1079 en Ons. Con ellos se consiguieron 3650 registros de embarcaciones y 2117 registros de aves (en 107 no se observaron ni aves ni barcos).
  8. Para facilitar la localización de las observaciones y el posterior análisis de los datos se dividió el espacio marítimo divisable (área de estudio) en 137 cuadrículas de 500 m de lado (58 en cíes y 79 en Ons).
  9. Para corregir las diferencias existentes entre cuadrículas en cuanto al esfuerzo de muestreo, con el número total de aves y de barcos registrados por cuadrícula se calcularon las siguientes variables: probabilidad de ocupación, abundancia y uso. Las interacciones se calcularon como una tasa por hora.

AVES MARINAS

  1. Los 2117 registros de aves marinas obtenidos en los muestreos instantáneos se repartieron entre 6 especies: alcatraz atlántico (Morus bassanus), cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), gaviota patiamarilla (Larus michahellis), gaviota sombría (Larus fuscus), gavión (Larus marinus) y pardela balear (Puffinus mauretanicus). El 56% de los registros obtenidos procedieron de Cíes y el 44% restante de Ons.
  2. La gaviota patiamarilla y el cormorán moñudo acapararon la mayoría de las observaciones. De 95.456 aves acumuladas, 17.159 fueron cormoranes moñudos (17,7%) y 78.691 gaviotas patiamarillas (82,0%). Del resto de especies se observaron 303 ejemplares (0,3%).
  3. En los dos archipiélagos se observó una cantidad muy semejante de gaviotas, sin embargo el número de cormoranes contabilizados fue considerablemente mayor en Cíes que en Ons (15155 frente a 2004).
  4. El porcentaje de cuadrículas visibles ocupadas por las aves marinas alcanzó el 83,2%. Se observaron patiamarillas en todas las cuadrículas ocupadas por aves marinas. Se observaron cormoranes moñudos en la mitad de las cuadrículas (53,3%).
  5. En los dos archipiélagos las cuadrículas más usadas por las aves marinas se sitúan en las portas (canales que separan las islas principales), junto con alguna otra cuadrícula de la costa este.
  6. En la gaviota patiamarilla no se detectaron diferencias espaciales de ningún tipo, mientras que los moñudos formaron bandos más numerosos e hicieron un uso más intenso del espacio marítimo al este de las islas y de las aguas de Cíes.
  7. La abundancia de aves marinas permaneció más o menos constante a lo largo del día.
  8. El patrón temporal por quincenas reflejó un aumento sostenido de la abundancia hasta la primera de agosto y fue semejante en los dos archipiélagos.
  9. La abundancia de cormorán moñudo fue disminuyendo progresivamente conforme avanzaba el periodo de estudio, mientras que las patiamarillas no mostraron una tendencia clara.

EMBARCACIONES

  1. En los muestreos de uso del espacio se registraron 3650 embarcaciones, la mitad de ellas de pesca profesional (1825, 50,0%) y un tercio (1212, 33,2%) recreativas. El predominio de estas dos tipologías se mantiene en los dos archipiélagos.
  2. Se observaron embarcaciones de pesca profesional en 129 cuadrículas (94% del área de estudio). Los pesqueros hacen un uso semejante de las aguas de los dos archipiélagos y de las cuadrículas situadas al este y al oeste de las islas. No se detectaron diferencias espaciales en cuanto a la ocupación y el uso del espacio.
  3. Aunque en los dos archipiélagos el uso pesquero aparece bastante repartido se aprecian zonas de uso más intensivo en la porta de Cíes, en la porta entre Ons y Onza, y en al norte de Ons.
  4. La abundancia de barcos pesqueros fue disminuyendo de manera muy clara y significativa a lo largo del día. El patrón temporal a lo largo de las quincenas mostró dos picos de actividad (primera quincena de julio y segunda de agosto) y diferencias marcadas entre archipiélagos.
  5. Se registraron embarcaciones no pesqueras en 122 cuadrículas (89,1% del área de estudio). La mayoría fueron recreativas a motor (64%) y a vela (27%) con el resto de categorías por debajo del 5%.
  6. Los no pesqueros hacen un uso semejante de las aguas de los dos archipiélagos pero utilizan más intensamente las cuadrículas al este de las islas. Las zonas con mayor uso se localizaron en cuadrículas costeras al este de las islas. Destacaron el canal y la ensenada de A Porta en Cíes y la costa central de la isla de Ons.
  7. La abundancia de embarcaciones no pesqueras a lo largo del día no mostró una tendencia clara. La abundancia a lo largo de las quincenas aumentó de manera sostenida hasta alcanzar su máximo en la segunda quincena de agosto, aunque con diferencias marcadas entre Cíes y Ons.
  8. Se detectó la presencia de embarcaciones recreativas pescando en el 80% de las cuadrículas del área de estudio. En total, se reunieron 94 observaciones de esta práctica ilegal
  9. La abundancia de embarcaciones recreativas pescando fue muy superior en las cuadrículas situadas al este de las islas. Esta actividad ilegal se extendió por igual en Ons y Cíes.
  10. La pesca recreativa tiende a concentrarse en los fines de semana. Se vieron barcos recreativos pescando en todas las quincenas excepto en la primera de septiembre.
  11. Se detectaron diferencias espaciales y zonas de mayor tráfico en los dos archipiélagos. En Cíes destaca una amplia banda entre la isla Sur y la ensenada de Rodas, mientras que en Ons las cuadrículas de mayor tráfico se distribuyen por el este y norte de la isla principal y al este de Onza.
  12. Durante las tres primeras horas del día la mayor parte del tráfico marítimo corresponde a embarcaciones de pesca profesional.
  13. El número de embarcaciones en tránsito fue aumentando a lo largo de las quincenas en los dos archipiélagos hasta alcanzar valores máximos en la segunda quincena de agosto. Los picos de tráfico a lo largo de las quincenas estuvieron causados por las embarcaciones no pesqueras en los dos archipiélagos.
  14. En cuanto a los tipos de embarcaciones recreativas a las que se dedicó especial atención, señalar que el tráfico de motos de agua alcanzó cierta importancia en Cíes, especialmente en la segunda quincena de agosto. Su actividad comienza a partir de las 3-4 horas después de amanecer y cesa al caer la tarde.

INTERACCIONES

  1. Se registraron 302 interacciones entre aves y barcos. La gran mayoría consistieron en situaciones en las que las aves marinas se vieron forzadas a escapar volando (87%).
  2. Se registró una única captura accidental.
  3. Se observaron interacciones entre aves marinas y embarcaciones en el 50,4% de las cuadrículas, proporción muy próxima a la estimada en 2018 (51,0%).
  4. No se encontraron diferencias entre archipiélagos en cuanto en la frecuencia de interacciones por cuadrícula. Se observó en cambio una frecuencia de interacciones mucho mayor en las cuadrículas al este de las islas.
  5. Las observaciones de interacciones en Cíes se repartieron por las cuadrículas costeras de la costa oeste y por las cuadrículas de la mitad este, incluidas las del canal de A Porta, que es donde se situaron las de mayor frecuencia.
  6. En Ons las cuadrículas con mayor frecuencia de interacciones se situaron al este del canal entre Ons y Onza, frente al puerto de Canexol y en el extremo norte de Ons.
  7. En ambos archipiélagos la distribución de las cuadrículas con mayor frecuencia de interacciones coincide a grandes rasgos con la observada en 2018.
  8. Las interacciones entre aves marinas y barcos afectaron a la gaviota patiamarilla (183 interacciones), al cormorán moñudo (145), a la pardela balear (3) y al alcatraz atlántico (1). Este reparto concuerda con lo observado el año pasado.
  9. La suma acumulada alcanzó los 11.631 individuos afectados: 6947 patiamarillas (59,7%), 4667 moñudos (40,1%), 16 pardelas baleares y 1 alcatraz atlántico. Estas cifras duplican con creces a la población nidificante de cormorán moñudo del Parque y suponen cerca del 75% de la población reproductora de gaviota patiamarilla estimada en Ons y Cíes.
  10. Los barcos de pesca profesional protagonizaron 114 interacciones (37,7%) y afectaron a 3744 aves (32,7%). Los no pesqueros participaron en 188 interacciones (62,3%) que afectaron a 7887 aves (67,3%).
  11. Los pesqueros tienden a interactuar con gaviotas y los no pesqueros con cormoranes.
  12. El 91% de las interacciones entre aves marinas y embarcaciones pesqueras tuvieron lugar cuando estas se encontraban en tránsito.
  13. En términos absolutos, las embarcaciones pesqueras con mayor número de interacciones fueron las despachadas con nasas (40,7%), seguidas de aquellas en las que no fue posible identificar el arte (17,7%) y de las de artes de enmalle (13,3%) y liña (12,4%).
  14. En Ons las cuadrículas con interacciones con pesqueros aparecen repartidas por todo el espacio marítimo, mientras que en Cíes apenas se observaron interacciones en las cuadrículas del oeste.
  15. En los dos archipiélagos el patrón de distribución tiende a ser agregado y en cierto modo análogo pues las cuadrículas con mayor frecuencia de interacciones con pesqueros se sitúan en los canales y portas entre islas principales.
  16. En términos absolutos, las embarcaciones no pesqueras con mayor número de interacciones fueron las recreativas a motor (99 interacciones, 56,3%), las motos de agua (24, 13,6%), las de vela recreativa (23, 13,1%) y los barcos de pasaje (17, 9,7%).
  17. Las recreativas más proclives a interaccionar con aves marinas fueron las motos de agua (3,1% de las observaciones de embarcaciones recreativas y 14,8% de las interacciones). Las menos proclives fueron las de vela (26,7% de las observaciones y 14,2% de las interacciones).
  18. En los dos archipiélagos la mayoría de las interacciones con embarcaciones no pesqueras tuvieron lugar en cuadrículas situadas al este. En Cíes las cuadrículas con mayor frecuencia de interacciones se situaron en la zona de A Porta. En aguas de Ons se distribuyeron por el norte de Ons y este de Onza.
  19. En las Cíes las interacciones con pesqueros disminuyeron significativamente a lo largo del día, cosa que no parece suceder en Ons.
  20. Las tendencias a lo largo del día de las interacciones con los distintos tipos de embarcaciones no pesqueras no fueron significativas en ningún caso.
  21. La tasa de interacciones por cuadrícula (número de interacciones por hora) estimada desde los observatorios C11 (Alto de Carracido) y O1 (Fedorentos) sugiere que las interacciones estuvieron más repartidas espacialmente y fueron más frecuentes en 2018 que en 2019.
  22. De las variables estimadas a escala de cuadrícula el número total de aves observadas y el índice de uso por aves resultaron ser los mejores predictores de la frecuencia observada de interacciones. La probabilidad de interacciones podría estar más relacionada con el reparto espacial de la abundancia de aves marinas que con el de las embarcaciones.
  23. Se siguieron 110 viradas de las artes potencialmente más peligrosas para las aves marinas. La mayoría correspondieron a enmalle, boliche y liña-cordel. El tiempo total de observación de viradas fue de 13 horas y 57 minutos y se observó una única captura accidental: el día 3 de junio una gaviota patiamarilla se quedó enredada en un arte de enmalle al noroeste de la isla Monteagudo.

RIESGO DE INTERACCIONES

  1. El riesgo de interacciones por cuadrícula ha sido estimado aquí como un índice de solapamiento entre aves y barcos que es el resultado del producto entre los respectivos índices de uso.
  2. Aves y barcos solaparon en 111 cuadrículas, 45 en Cíes y 66 en Ons. Esto supone el 100% y el 96% de las cuadrículas con avistamientos de aves de Cíes y Ons, respectivamente.
  3. No hubo diferencias estadísticamente significativas entre archipiélagos en cuanto al índice de solapamiento por cuadrícula.
  4. El solapamiento es mucho mayor en el espacio marino situado al este de las islas.
  5. Los valores de riesgo de interacciones estimados por cuadrícula están fuertemente correlacionados con la frecuencia observada de interacciones.
  6. Las cuadrículas con mayor riesgo de interacciones del espacio marítimo de Cíes están situadas entre la isla de O Faro y Monteagudo, en el canal de A Porta.
  7. Las tres zonas de mayor riesgo en aguas de Ons son: el canal o porta entre Ons y Onza (5 cuadrículas), la costa de Canexol (2 cuadrículas) y Punta Centulo (1 cuadrícula).
  8. La gestión de las interacciones entre aves marinas y barcos debería centrarse en las zonas definidas por las cuadrículas de mayor riesgo de los respectivos archipiélagos.
  9. La gestión también debería tener en cuenta los patrones temporales de los distintos tipos de embarcaciones.

BRIEF SUMMARY

This document informs about the main results of the second volunteer-based monitoring program organized by WWF in the National Park of the Atlantic islands of Galicia. The program lasted from May to September 2019 and aimed at the study of the interactions between seabirds and sea-based uses. A total of 40 WWF volunteers covered 1097,5 observation hours and collected data on the distribution, abundance and space use by both seabirds and boats. These included 3650 records of boats, 2117 records of seabirds (cumulative number of individuals= 95.456) and 302 records of disturbance interactions between boats and seabirds. This study allowed a detailed description of the spatial and temporal patterns of abundance and space use by seabirds and boats in the marine protected area of the Cíes and Ons archipelagos, one of the most important seabird breeding islands in the Iberian Peninsula. As outlined by the 2018 campaign, fishing and recreational boat traffic was in 2019 a pervasive source of disturbance to seabirds, affecting their behavior and distribution. Four areas, covering approximately 8% of the marine protected area (5% in Cíes and 10% in Ons) were identified as having a high risk of disturbance interactions and are therefore proposed as key areas for the management of this threat to local seabird populations. These include endangered species as the European shag (Phalacrocrax aristotelis) and the Balearic shearwater (Puffinus mauretanicus).

Effect of testosterone on the behaviour of yellow-legged gulls (Larus cachinnans) in a high-density colony during the courtship period

Alonso-Alvarez, C. & Velando, A., 2001. Effect of testosterone on the behaviour of yellow-legged gulls (Larus cachinnans) in a high-density colony during the courtship period. Ethology Ecology & Evolution, 13(4), pp.341-349.


Yellow-legged gulls breed in high density areas, and the condition dependent hypothesis suggests that birds with high physical condition can obtain breeding benefits in high-density areas because they are able to pay off the energetic costs of aggressive behaviour and territory defence. This study and others showed a relationship between aggressiveness or copulation behaviour and nest-density during the pre-laying period in gulls. The link between density and behaviour can be explained by the strong competition for space and mates. Testosterone regulates male behaviour and can play an important role in the condition-dependent hypothesis. We tested the effects of testosterone implants on male breeding behaviour. In a high-density colony, testosterone-implanted male yellow-legged gulls showed higher aggression and copulation frequencies than controls during the courtship period. In addition, these testosterone-treated birds acquired larger territories than the controls. Thus, a high testosterone level can increase individual fitness in densely populated areas given the benefits derived, on the one hand, from a large territory and, on the other, from an increased copulation rate that would guarantee the male’s paternity of the chicks born in his own nest. Since testosterone increases energetic requirements, only high-quality males would be able to pay off the costs of high levels of testosterone and so obtain the benefits of breeding in high-density areas. Testosterone could therefore provide a proximate mechanism regulating nest density in gull colonies.

Effects of testosterone implants on pair behaviour during incubation in the Yellow‐legged Gull Larus cachinnans

Alonso‐Alvarez, C., 2001. Effects of testosterone implants on pair behaviour during incubation in the Yellow‐legged Gull Larus cachinnans. Journal of Avian Biology, 32(4), pp.326-332.


The Yellow-legged Gull Larus cachinnans is monogamous with bi-parental incubation. In this study, the effects of high levels of plasma testosterone in male Yellow-legged Gulls during the incubation period were analysed. Free-living male gulls were implanted with testosterone (T-males), and their sexual behaviour within the pair was observed and compared with that of control pairs. Egg temperatures, length of incubation and hatching success were also analysed. T-males and their mates displayed more sexual behaviour than the controls. T-males engaged in mounting behaviour with their mates, whereas control males did not. Proportionally less time was spent incubating (in relation to time present in the colony) by T-males than control males. However, the mates of T-males did not spend more time incubating than control females to compensate for male neglect, although they did spend more time on the territory. Egg temperature in T-male nests was significantly lower than in control nests, but no significant difference in the length of incubation or hatching success between the two groups was found. In birds, the effects of high testosterone levels on male behaviour during incubation have only been analysed in a polyandrous species whose females usually do not contribute to incubation. The present results thus suggest that those males of a monogamous species with biparental incubation that sustain high testosterone levels after laying, thus reducing their contributions to incubation, will be confronted with a lack of compensation from their mates during incubation. Finally, this lack of female compensation seems to be mediated by behavioural interactions with the male rather than by her absence
from the colony.